Antes de dormir, empece a leer mis libros de metafísica, tenia tiempo queriendo salir de mi cuerpo y viajar a otras dimensiones. Pero la verdad es que nunca lo he intentado realmente, tal vez ni siquiera crea realmente en ello. Una vez tuve una experiencia cuando era más pequeño, leí sobre eso, busque información en todos los libros que encontré acerca de viajes astrales y lo intente noche tras noche por un mes seguido hasta que un día me senté en la cama obstinado ya de intentarlo y me vi durmiendo plácidamente, me morí del susto y justo en ese instante regrese a mi cuerpo totalmente aterrorizado, más nunca lo volví a intentar.
De eso hace más de 10 años, ahora sigue interesándome el tema pero no creo que tenga alguna convicción especifica, sin embargo esa noche pasó algo que todavía no se si fue real...
Me quede dormido leyendo, pensando en que habrá en esas dimensiones, si realmente existen, si tenemos acceso a alguna de ellas y de repente me desperté, fui al baño, me cepille y estaba de nuevo en la cama, aun un poco confundido me dirigí al baño, agarré el cepillo y la pasta estaba puesta! .
Otra vez en la cama, al despertarme de nuevo y recordar todo lo que había pasado decidí cambiar la rutina, fui directamente a la cocina, me hice un sandwich y puf! otra vez en la cama.
Corrí al baño y la pasta estaba puesta en el cepillo, corrí a la cocina y estaba el sandwich preparada y con un mordisco, entre en pánico, no tenia idea de que sucedía; pero soy un tipo escéptico, mi parte lógica me decía que sufría de sonambulismo, o que quizás tenia demasiado sueño y después de hacer cada cosa regresaba a la cama sin acordarme como, no sabia que podía pasar pero no iba a impedir que tuviera un día normal.
Salí de la casa a las nueve de la mañana como todos los días, agarre el bus que me llevaba al trabajo, pase mi tarjeta y me senté, nadie me miraba, lo que me parecía muy extraño porque soy un tipo apuesto, ando sonriente por la vida, cuando digo buenos días, suelen contestarme, no ignorarme.
Al llegar al trabajo la gente seguía ignorándome, nadie parecía verme, todos conspiraban en mi contra, me senté en mi puesto un poco molesto ya por la situación y pase mi mañana trabajando.
La verdad no me podía concentrar muy bien en lo que hacia, no soy el tipo más popular del trabajo pero la gente suele sentirse cómoda al hablar conmigo, soy simpático y pensé que mis compañeros me consideraban así, pero por lo visto no.
a la hora del almuerzo regresé a mi casa para comer, pase sin ver a nadie, si ellos estaban en plan de ignorarme pues yo también a ellos. Además, tampoco estaba de humor para hablar con nadie de todas maneras.
Al llegar a la casa active el contestador, tenia tres mensajes del trabajo preguntándome porque no había ido a trabajar, estaba impresionado, no podía ser que tan nulo había sido en el día que no me habían visto entrar, estaba del peor humor que podría estar, hasta que entre al cuarto a cambiarme la camisa y me vi, a mi, a mi mismo, acostado en la cama, empecé a temblar me toqué, grite y puf! estaba allí despertándome a las dos de la tarde, con la ropa de la oficina tirada e la cama.
Revise el baño y el cepillo estaba mojado, un plato con restos de sandwich en la cocina y lo recordaba todo, estaban los mensajes ya escuchados en la contestadora, todo parecía indicar que realmente había salido pero al parecer no.....

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