La dulzura del bolígrafo
Era un día caluroso, Stefany y Daniel ya estaban
cansados de tanto rodar y rodar por la carretera, llevaban 3 días de viaje, la
luz del día se estaba acabando y no conseguían hotel donde pasar la noche.
Aun cuando el cansancio estaba por vencerlos,
conservaban la alegría y el buen humor, era un viaje que habían planeado
durante mucho tiempo, por eso nada de lo que pasara les iba a quitar el
disfrute de esto que habían planeado hace tanto. Pasaban el tempo relatándose
historias, recordando cómo se conocieron, haciendo planes para el futuro,
cantando canciones, en fin, no había nada que pusiera estropear el estado de
felicidad en el que se encontraban.
Cuando ya estaba entrada la noche pasaron por un túnel
que no estaba en el mapa, se extrañaron un poco; pero como estaban tan cansados
no le dieron mucha importancia.
Al salir del túnel encontraron una casa bastante
grande y bonita, en la puerta estaba una dulce anciana, al verla decidieron
detenerse a preguntar cuál era el hotel as cercano y a cuento tiempo quedaba.
La anciana era extremadamente tierna y cariñosa,
inspiraba confianza y bondad, les comentó que el hotel más cercano quedaba a 3
horas y que era peligroso andas en carretera con tanto sueño, los invitó a
quedarse, les ofreció comida y cama.
Por dentro la casa era aún más bonita y acogedora, la
decoración era bastante clásica, como si llevara siglos sin cambiarla; pero
todo estaba en perfectas condiciones, completamente limpio y ordenado, se
respiraba paz y tranquilidad, habían un montón
de niños que se preparaban para dormir.
Mientras comían una deliciosa y placentera cena la
anciana les contó que ella había fundado este orfanato cuando era muy joven y
que había funcionado muy bien desde entonces, gracias a la buena voluntad de los maestros y
enfermeras que trabajaban allí servicialmente, después del postre la dulce
anciana les regaló unos preciosos bolígrafos que ella misma había diseñado, los
cuales llevaban impresos el nombre del orfanato “abismo”.
Daniel y Stefany se fueron acostar agotados después de
la cena, ambos estaban muy tranquilos y contentos con las atenciones de la
anciana.
A la mañana siguiente, amanecieron cada uno en un
cuarto diferente, a lo cual la pareja por alguna razón, no les pareció extraño.
En el desayuno la anciana les volvió a dar los
bolígrafos y después de la comida, tanto Daniel como Stefany fueron cada uno a
un salón y empezaron a dar clases y jugar con los niños.
A la hora del almuerzo todos los profesores y
enfermeras se sentaban a comer en un comedor grande que había en la casa,
hablaban conversaciones banales, como el clima o sobre los niños, todos
hablaban con el mismo tono y sin ninguna expresión en el rostro. Daniel y
Stefany casi no se dirigieron la palabra en el almuerzo.
Al terminar de comer todos volvían a sus actividades
rutinarias, la paz y tranquilidad inundaba el lugar.
Así trascurrieron muchos meses, era la misma rutina día
tras día, desayunaban, daban clases, almorzaban, volvían a la clase, cenaban y
cada quien se iba a su habitación, no había ningún cambio, ninguna novedad.
Hasta que un día a Daniel se le cayó el bolígrafo y
por un momento reaccionó, se preguntó que hacia allí dando clases, cuánto
tiempo había pasado y lo más importante, donde estaba Stefany.
Salió corriendo buscándola de salón en salón, cuando
la encontró le dijo muy acelerado que soltara en bolígrafo, que salieran
corriendo de allí, pero ella no reaccionaba, no entendía porque gritaba ni tenía
intenciones de irse a ningún lado.
En medio de ese alboroto, totalmente inusual en ese
lugar, llegó la dulce anciana y con una gran sonrisa le dijo a Stefany que
volviera al trabajo, mientras ella hablaba con Daniel en su oficina.
Daniel estaba totalmente desesperado y lleno de ira,
cuando llegaron a la oficina le grito a la anciana, le dijo que detuviera lo
que estaba haciendo, que él se quería ir con Stefany, que ella no podía
obligarlos a estar allí, grito y hablo durante varios minutos en los cuales la
anciana lo escuchaba con una dulce sonrisa, al terminar de hablar la anciana se
acercó a Daniel y con mucha amabilidad le puso el bolígrafo en la mano otra
vez.
El se calmo repentinamente y volvió a su salón de
clases como si nada hubiera pasado, a la hora del almuerzo se consiguió con Stefany
y conversaron amablemente sobre el día tan lluvioso y lo dulce que eran los
niños.
Una mañana, Después de unas semanas de vuelta a la
rutina Daniel retomó la conciencia por un instante y decidió correr a hablar
con Stefany, llego a su salón y le quitó el bolígrafo a la fuerza tirándolo al
piso, Stefany se enfureció y empezó a gritar llamando a la anciana la cual
apareció repentinamente y calmo todo con una sonrisa.
Pero Daniel esta vez no había caído así que al llegar
al salón soltó el bolígrafo, siguió con su rutina normal esperando la noche
para escapar.
Al anochecer busco en todas las habitaciones buscando
a Stefany, pero mientras más buscaba mas habitaciones aparecían, aunque pasó
toda la noche en su búsqueda no pude conseguirla y el estaba decidido a no irse de allí sin
ella.
A la mañana siguiente trato de actuar con la
normalidad habitual que reinaba en el lugar, pero cuando vio a Stefany no pudo
resistirse y se acerco a ella, esta se enfureció de nuevo y le dijo que no
quería hablar más con él, que no quería que se le acercara, que la dejara
tranquila o iba a llamar de nuevo a la anciana.
Daniel ya estaba desesperado, no sabía qué hacer, no
podía permanecer allí mas tiempo pero tampoco podía irse sin Stefany, intento hablar
con los otros profesores, pero ninguno le presto atención, es como si no lo
escucharan o no comprendieran lo que decía.
En las noches
seguía intentando conseguir a Stefany pero era imposible, inspeccionando la
casa, encontró su carro, junto a .el habían muchos más carros estacionados, así
que se dedico a quitarle gasolina a los otros y llena r su tanque.
Espero una semana a que se todo volviera a la
normalidad y en medio de la tarde, busco a Stefany le arrancó el bolígrafo de
la mano, lo lanzo al suelo, le tapo la boca y la llevo a la fuerza corriendo
por los pasillos, mientras mas corría mas pasillos habían y se le hacía más
difícil llegar al carro, además Stefany seguía oponiéndose, hasta que llegó un
punto donde simplemente dijo de resistirse y corrió y corrió de la mano de
Daniel.
Después de unos minutos que parecieron interminables
consiguieron el carro y cuando estaban arrancando apareció la anciana la cual
sonrió y les gritó unas palabras que no entendieron, Daniel aceleró todo lo que
pudo con el carro hasta llegar al túnel, al pasarlo, llegaron de nuevo a la
carretera, no recordaba nada de lo que había pasado, no recordaban el orfanato
o a la anciana, solo sabían que se sentían acelerados y tenían recuerdos vagos
de que sus vacaciones se habían extendido mucho mas, habían imágenes de playas,
de personas, comidas pero nada estaba muy claro….
Fin
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